Detienen en Madrid dos hermanos buscados en Venezuela por múltiples casos de acoso sexual.
Los hermanos venezolanos tienen orden de detención internacional por delitos relacionados también a la pornografía infantil.
La policía española detuvo en la capital de España a Rebeca y Francisco García, dos hermanos venezolanos buscados por las autoridades de su país por supuestamente acosar sexualmente a multitud de víctimas.
Según informó la Policía, fueron los agentes de la Sección de Localización de Fugitivos, en colaboración con Interpol, quienes les detuvieron este martes en virtud de una orden de detención internacional por la comisión de delitos relacionados con la pornografía infantil y acoso, entre otros.
Fuentes policiales señalaron que los hermanos fueron localizados en un hotel de la localidad madrileña de Alcobendas.
Fueron arrestados un día después de que un ciudadano anónimo alertase a la Policía de que los había visto en una supermercado del distrito madrileño de Hortaleza.
Los agentes les trasladaron a dependencias policiales, donde les identificaron y comprobaron que efectivamente se trataba de los hermanos García.
No obstante, en ese momento no pudieron ser detenidos, dado que la Fiscalía venezolana no había tramitado aún la orden de detención correspondiente, según señalaron las citadas fuentes.
Ahora, ya detenidos en virtud de esa orden, la Audiencia Nacional española deberá estudiar su extradición a Venezuela, que, según anunció el fiscal general de Venezuela, Tareck William Saab, tramitó el pasado viernes.
Horas después de las informaciones acerca de la localización e identificación de los hermanos García, Saab aseguró a través de un mensaje publicado en su cuenta de la red social X que la orden de detención y la alerta roja de Interpol «fue debidamente recibida» el 10 de mayo de 2024.
En la publicación adjunta capturas de pantalla de las alertas rojas de Interpol contra los dos hermanos, en las que consta que la fecha de su publicación es de este lunes.
El fiscal venezolano les acusa de delitos de «promoción o incitación al odio, exhibición de pornografía de niños, niñas y adolescentes y de agavillamiento», este último equivalente a la asociación ilícita o criminal.

